Sunday, July 03, 2011

Amor en tiempos de guerra

Él era un tipo normal, gustaba de salir con sus amigos, compartir con su familia y de aprovechar al máximo aquellos momentos en los que podía disfrutar de lo que más lo apasionaba, jugar fútbol e ir a conciertos en vivo. Fue ahí donde la conoció, sin despertar ningún sentimiento, tal vez cegado por otra bella mujer que estaba presente en el espectáculo, pero muy lejos de donde él se encontraba.

No fue hasta la segunda y tercera oportunidad en que se toparon para darse cuenta de que ella era una persona especial, con una mirada de temor y agrado a la vez, con una sonrisa tímida y con una hermosura que aumentaba con el sol arriba de sus cabezas. Sin embargo, no fue su aspecto físico el que más le llamara la atención a él, por el contrario, de ser así hubiera hecho algo por conocerla más mucho antes.

Luego de esos encuentros, él hizo lo posible por tener algún contacto de ella, para posteriormente conocerla y finalmente salir. No le costó gran trabajo, gracias a la facilidad que poseía él al investigar sobre diversos temas de su interés.

Fue así como pasaba el tiempo y sus conversaciones se fueron realizando de manera periódica, todos los días y hasta altas horas de la noche, provocando una conexión especial para ellos, pero sobretodo para él.

El tiempo pasaba y pasaba, sin darse cuenta de lo que ocurría a su alrededor. Ella en cambio, sí lo hacia, como si nada en su vida hubiese cambiado desde que conoció a este joven. Asunto que al él le molestaba bastante, al darse cuenta que sólo era él, la persona que comenzaba a tener sensaciones más fuertes que una simple amistad, algo más allá que terminó por acabar con la buena relación entre ambos, ya que como en toda historia, existía otra persona que mantenía un serio control sobre ella, lo que provocaba sus constantes cambios de ánimo y la búsqueda y refugio de alguien que supiera escucharla y entenderla a la vez, sin cuestionarla ni nada, sólo que la entendieran.

Todo esto mientras el país sufría una de sus mayores crisis internas y externas, cosa que no se veía desde tiempos de independencia. La mala administración del gobierno actual, habría provocado un quiebre al interior del país, provocando la salida de los militares a las calles, tal y como había sucedido en la década de los 70´con el recordado Golpe Militar, pero con una gran diferencia. En esta ocasión, el pueblo dejaría los reclamos por la salud, la educación y el trabajo, por un bienestar en común, más allá de toda diferencia política, una pronta guerra contra los países límitrofes, con lo que se comenzó rápidamente a citar a todos los hombre entre 17 y 26 años a reclutarse al ejército, de manera obligatoria, salvo puntuales casos.

Fue así, como él debió ingresar al Ejército de su país para defender a su patria, sin antes pasar al hogar de su amada para declararle todo su amor sin importar la respuesta de ella, que sin piedad ni temor respondió tal acción con una gran y rotunda negativa, admitiendo que su corazón estaba confundido por él, pero que a la vez no podía dejar de pensar en el otro hombre que tanto la había echo sufrir, pero que sin embargo, aún amaba.

Sin más que hacer ni decir, él se despide de su amada robándole un beso antes de partir, diciendole que pese a todo el luchará por volver con vida y estar con ella para siempre, aunque tuviera que luchar contra los ejércitos más fuertes del mundo y que no dejaría que nada malo le pasara a ella aunque tuviera que sacrificar su vida por ello.

Fue así, como horas después el joven protagonista ya en el campo de batalla veía como caían uno a uno sus compañeros y amigos, asunto que al cabo de meses y años se volvía cada vez más normal.

Tres años fueron los que habían transcurrido y él seguía amando cada vez con más fuerza a su amada, a quien le escribía cada 15 días y que nunca en todo ese tiempo obtuvo alguna respuesta. Su corazón, cada vez más duro y con pocas emociones por todo lo vivido, no perdía la fé en volver a verla, pero sí comenzaba a dudar en si realmente ella le daría alguna vez un oportunidad para demostrarle su amor.

Paralelo a esto, los combates se hacían cada vez más duros y con más y más heridos en cada batalla, en la que él no estuvo ajeno, salvándose por poco del impacto de la explosión de unas granadas que cayeron cercanas a la trinchera en la que se encontraba junto a un grupo de militares.

Una guerra que en un comienzo pintaba para corta, ya llevaba más de diez años y sin un justo vencedor. Él por su parte, un tanto resignado al no saber ninguna noticia de su amada, comenzaba a cuestionarse si ella estaría a salvo, con vida y con alguien que la cuidara como corresponde, preguntas que fueron respondidas finalmente al recibir una carta de ella.

En sus palabras, ella le contaba que nunca tuvo el coraje para poder responder alguna de sus cartas, espantada al ver todo el amor que éste le ofrecía con tan poco tiempo de conocerla y peor aún en los tiempos que se vivían en que en cualquier momento él podía morir. También le comentaba que pese a todo ella estaba bien, siempre pedía por él y su bienestar en sus oraciones, además de decirle que ya no supo nada mpas del otro tipo que tanto daño le había causado, sólo que también estaba en el ejército y que luego de dejarla, ella cumplió uno de sus sueños y fue madre. Adoptó a dos niños que habían quedado huérfanos al morir sus padres en un bombardeo. Finalmente, en la carta ella expresaba su deseo de volver a verlo y de darse una oportunidad, mal que mal ellos aún eran jóvenes, él ya de casi 35 años y ella de 32, por lo que esperaba verlo pronto, tanto para volver a rejuvencer junto a él como para pedirle perdón por su inmadurez.

Posterior a esto y tras varias tratativas, él pudo escapar algunos días de la guerra para poder estar junto a su amada mujer, en lo que fue algo especial. Primero ella no contaba con esa visita, por lo que al abrir la puerta cayó de rodillas, abrazó fuertmente las piernas de él y comenzó a llorar, él la miró, le ayudo a levantarse y sin despegar su mirada de los ojos de ella secaba sus lágrimas y con las siguiente palabras le decía: "Este es el momento que he esperado toda mi vida. Te amo y nunca dejaré de hacerlo".

Poco tiempo fue el que pudo aprovechar él para estar con ella, pese a esto, su reunión sirvió para obtener nuevas energías y una enorme felicidad que no sentía desde que era pequeño, desconociendo por completo el duro desafío que aún le quedaba por enfrentar.

Casi once años desde que comenzó la guerra, la historia parecía llegar a su fin, los países en guerra habrían llegado a un acuerdo luego de las grandes victorias en las operaciones realizadas en los bombardeos a cada una de las capitales enemigas, en donde además de derrotar a los ejércitos se tomó de rehén a sus mandatarios.

Finalmente la guerra habría acabado, él contento con la noticia escribía a su amada lo que sucedía y que dentro de poco podría estar con ella nuevamente, sin embargo, su patrulla de comando nunca vio venir la emboscada que soldados rebeldes habían preparado, haciendo explotar con minas al transporte que iba delante de nuestro protagonista, provocando la muerte de los tripulantes del primer camión y graves heridas en los tripulantes de los camiones cercanos a éste, precisamente en donde él iba camino hacia su hogar y escribiendo las buenas noticias del fin de la guerra.

Él un tanto inconsciente, producto de la explosión veía borroso como sus compañeros menos heridos luchaban contra estos mercenarios comandados por un viejo conocido, sí el mismo que alguna vez le había arrebatado el corazón de su amada, ahora los atacaba a traición por un poco de dinero y un escape hacia otras fronteras.

Al darse cuenta de esto, él sacó fuerzas de flaqueza para levantarse, tomar su arma y unirse a su grupo en la última batalla. Muchos heridos y más y más muertes rodeaban al escuadrón atacado que no dejaba de luchar por sus vidas y que vio una luz de esperanza con la llegada de los refuerzos, quienes atacaron sin piedad a sus enemigos y levantaban del suelo a sus compañeros heridos en combate.

La última batalla se mantenía firme, hasta que finalmente una bandera blanca fue levantada, era la hora de rendirse, el enemigo ya no contaba con suficientes municiones y cada vez llegaban más y más refuerzos a la batalla, con lo que al fin esto acababa para él y sus compañeros de guerra, sin embargo una última mala jugada del destino estaba por venir, su peor enemigo no se daba por vencido y atacó a traición a los presentes, otro par de combatientes caía al piso, uno de ellos era él, quien al proteger a su mejor amigo recibió el impactó de bala en su cabeza.

Ese era el fin, nuestro protagonista y héroe habría caído en combate, luchando por los ideales de su patria, por un mundo mejor y sin dejar de luchar por el amor de su vida, un amor que tan sólo pudo compartir una sola vez y que dejó un legado, una pequeña semilla de esperanza que hoy en día cuida de su madre y de sus dos hermanos adoptivos, que pone de ejemplo a su padre y toma las decisiones más importante en un país que siempre recordará que el amor siempre podrá vencer por sobre todas las cosas a la guerra y a las injusticias de la vida....

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