Nuestra historia...
El primer día que te vi fue en una clase en común que nos tocó e inmediato me llamó la atención tu polera de nirvana y por supuesto tu belleza, pese a que me molestaba ver aquel piercing que tenías en el costado izquierdo de tus preciosos labios.
Luego pasaron días, semanas e incluso meses para toparme de una manera más cercana contigo, fue en una clase o exámen en el que uno de nuestros amigos en común estaba conversando contigo y me llama para escuchar una canción que tenías en tu mp3, era nada más y nada menos que "Do the evolution" de Pearl Jam, lo cual provocó que me gustarás un poco más que antes, sin embargo mi timidez nunca permitió lograr una conversación más allá de un hola!
Incluso hubo días en los que me encontraba conversando en el patio de la universidad con otro de nuestros amigos en común que hoy en día se encuentra en el continente asiático y que mientras nosotros conversabamos de un tema "x", llegabas tu nos saludabas y yo te miraba y escuchaba bobamente sobre tus problemas con los profesores y del regalo que deseabas darle al que en ese momento era tu pololo.
Hasta que llegó tercer año de universidad y en el segundo semestre nos topamos nuevamente en un ramo, tú ya estudiando periodismo, fue ahí donde nos conocimos más, pero fue aquel trabajo en grupo el que me hizo tener un contacto directo contigo, sobretodo en el momento en el que me anotaste tu correo en una hoja de cuaderno de "Hello Kitty" que tenía la tercera integrante de nuestro grupo.
De ahí en adelante tuvimos un mayor contacto al que no podría definir como "amistad" ya que nunca lo vi así (ni nunca lo haré tampoco). Conversaciones que fueron creciendo a medida que pasaba el tiempo y cada día (o noche) eran más mágicas.
Otro año y nuevamente coincidimos en varios ramos, sin embargo hubo uno en el que estaríamos nuevamente juntos como compañeros de grupo y en el que creo yo, ya te dabas cuenta en algo sobre lo que yo sentía por ti, un amor en silencio que fue creciendo poco a poco. También tuvimos un viaje a Valparaíso en el que aparte de llegar atrasada como siempre, me alegro al saber que no sólo seríamos dos personas en el grupo, sino que también al saber que podría compartir una tarde contigo, sin embargo no lo pase tan bien como esperaba...
Tiempo después y en un nuevo semestre (el último que compartiríamos juntos), nos fuimos poniendo más cariñosos hasta que un día no aguanté y te dije todo lo que sentía por ti, recibiendo un fuerte no de respuesta al enterarme que estabas interesada en otro hombre que más tarde te dejaría y no sabría cuidarte como lo merecías, volviendo a retomar nuestra "relación".
Llegó el tiempo de realizar mi práctica profesional y repentinamente llegaron mis jaquecas diarias en aquel verano del 2009, muchos creían que estaba cansado o algo así, en el fondo sí estaba cansado, pero también preocupado de realizar un buen trabajo y lograr que al fin estuvieramos juntos.
Tras varios intentos frustrados por juntarme contigo, llegaría el día en que al fin nos veríamos, día en el que no creía que nos fueramos a juntar y al que hiba con pocas expectativas. Nos juntamos en la "u", tú como de costumbre estabas molesta con los profesores y la universidad, y en parte conmigo por retrasarme, cosa que a mí me daba lo mismo tras quedar plantado en más de alguna ocasión. Finalmente nos dirigimos al centro, pasamos a comer algo, ya que tu tenías mucha hambre, yo no, ya que estaba algo nervioso. Luego vino el principio del fin, unos 20 minutos recostados en el pasto que separa cada avenida de la Alameda me daba la oportunidad de actuar, sin embargo te observaba algo distraída, aburrida y con ganas de estar con tu amiga a la que no parabas de intentar llamar, mientras yo ya comenzaba con los primeros dolores de cabeza del día, por lo que decidimos irnos. Un incómodo silencio nos acompañó hasta la estación del metro, en la que te abracé y besé tu frente como signo de todo lo que sentía por ti y del temor de besar tus labios. Horas más tarde sabría que ese día debí haberte besado, tarde fue cuando traté de convencerte de reunirnos nuevamente a lo que te negaste rotundamente, dejando mi último regalo para ti guardado en mi billetera y que aún permanece ahí, un nuevo origami o figura de papel con forma de corazón en el que planeaba entregarte mi corazón para demostrarte que deseaba estar contigo.
Semanas de separación, ningún tipo de contacto ni por mensajes de texto, facebook o msn hasta que llegó el concierto en el que en el fondo de nuestros corazones (o por lo menos del mío) sabía que me encontraría contigo. Pues mi corazonada como de costumbre no falló. Mientras esperaba en la fila para el concierto de Patton y Cornell, te vi pasar dos filas más allá de la mía, te vi caminar toda tu fila buscando a alguien (quizás era yo, quizás era a otro), luego y pese a que llegaste despúes que yo, tu fila avanzó más rápido y te vi entrar junto a tu amigo al sector de cancha, deseándo haber sido yo el que entrara contigo.
Momentos después ya en platea, me llevaría la sorpresa de ver que tu amigo estaría en el mismo sector que yo, por lo que deduje que estarías sola en cancha. Buscando y buscando te vi en medio de la multitud, vi como un estúpido te molestaba al comienzo del concierto de una de las bandas que se presentaban y sentí una gran rabia al no poder estar allí contigo y protegerte. Termina el concierto y cuando me dirigía a la salida, Cornell volvía al escenario realizando una última canción y en la que logré finalmente pasarme a cancha y encontrarte, traté de ser cercano y cariñoso como de costumbre, te acompañé a la salida y escuchamos rápidamente en mi mp3 "thank you" interpretado por el mísmisimo Cornell y en el que traté de hacer algo por estar nuevamente contigo, sin embargo tú estabas en otro mundo tratando de comunicarte con tus tías que histéricamente te esperaban en una de las salidas y que por poco al verte te tomaban de una oreja para llevarte a tu hogar, siendo nuevamente una despedida algo desagradable.
Meses pasaron luego de ese último episodio, se acercaba la visita de Faith No More a Chile y yo volvía a insistir en salir contigo, está vez te invitaba a una tocata de Francisco Gónzalez, a la cual no llegaste porque supuestamente estabas haciendo un trabajo para la universidad, cosa que hasta el día de hoy dudo al ver más tarde tu facebook y leer un comentarios sobre estar en el barrio bellavista, ahí nuevamente sentí dolor, pero seguí adelante y reflexionando sobre lo sucedido, obviamente en está oportunidad fue la primera vez que traté de eliminarte de msn y facebook, cosa que hice.
Nuevo año y tratando de desearte lo mejor enviandote un saludo, caí nuevamente en tus mentiras, creyendo que habías madurado y que está vez y de una vez por todas estaríamos juntos y seríamos felices. Sin embargo, nuevamente y en una de las semanas más importantes de mi vida me vuelves a decepcionar, nunca llegaste a reunirte conmigo, a tener esa conversación pendiente y mucho menos a ese tan anhelado primer beso. Por el contrario ese día me enteré de otras cosas que me fueron indicando que ese día no te juntarías conmigo, cosa que así fue. Me aburrí de llamarte y que me dijieras que en una hora más o que me contestara otra persona o que simplemente no me contestarás el teléfono. Decidí irme a mi casa ya que me esperaba una larga y dura semana por trabajar y pidiendo como siempre al Señor una señal que me indicáse si realmente eras para mí, siendo milagrosamente contestado ya sea por el lado divino o el destino. Sí, te vi en una estación de metro muy lejana al lugar en el que se suponía que estarías junto a tu padre, para peor en mi mp3 se escuchaba "faith" de Limp Bizkit, como diciendome quierías una señal, ahí la tienes, esa fue la gota que revalsó el vaso, terminando todo lo hermoso que alguna vez pudo haber sido nuestra seuda relación.
Pese a eso, aquella oportunidad no fue la última vez que te vi. La última vez que te vi, estuve parado al lado tuyo, era imposible que no me hubieras visto, demostrándome nuevamente tu cobardía al ni siquiera intentar saludarme, quizás te preguntarás y por qué no me saludaste tú entonces, pero si lo piensas bien, soy yo acaso el que tenía que dar alguna explicación o acaso soy el que lo paso de maravillas todo ese tiempo tras enterarme cada día más de más y más mentiras que rodeaban a tu persona.
El final de está historia quizás no tenga un fin tan mágico y romántico como el principio, pero si es honesto, los momentos buenos siempre los recordaré, de los malos aprenderé y en el fondo sé que eres una muy buena persona, pero que lamentablemente no sabe amar ni mucho menos ser amada. Para concluir no puedo decir que te quiero porque ese es un sentimiento muy fuerte y del cual creo que aún no sabes entender su significado como para volver a decirtelo, es más si te volviera a decir "te quiero", quizás estaría mintiendo, no guardo ningún rencor en contra tuya ni tampoco me pidas disculpas, si es que algún día quieras hacerlo, ya que no soy nadie ni un ser superior como para perdonar, así que por ese lado no te preocupes y, finalmente si me llegas a ver algún día en la calle, saludame, no te negaré el saludo ni mucho menos te golpearía, asi que no temas que no soy como ese tipo de hombres resentidos y que trata mal a las mujeres, esos son seres cobardes que no merecen existir, en fin una linda historia, pero con un final no muy feliz...
PD.- La idea de esta historia no es hacerte sentir mal ni nada por el estilo, si es que llegas a leer esto es para que sepas en gran parte las cosas que viví cuando estuve cerca tuyo, como dije guardaré en mi memoria sólo lo bueno y sin rencores.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
1 comment:
Comprendo todo lo que acabas de escribir...u.u
Post a Comment